Los días pasaban y el gran baile de primavera se acercaba, Charlotte había trascurrido con su vida como si nada hubiera sucedido esa tarde de casería. Mantuvo un porte profesional, trató a Arthur con naturalidad y respeto, ignorando las fijas miradas que el tenía sobre ella cada que se encontraban, no importaba que camino distinto tomara, siempre lo veía antes de irse y el se despedía de ella.
Todo marchaba de maravillas, Dalin seguía teniendo sus encuentros con Wilfred cada que el tenía tiempo