••Narra Maximilian••
La bilis subía por mi garganta, persistente. Esta sensación… solo la sentía por ella. Cuando casi murió hace dos años y cuando casi la pierdo hace dos semanas. Y ahora, la estaba volviendo a perder. No físicamente, sino su alma.
Ya no confiaba en nadie. Mucho menos en mí.
Estuve protegiéndola en silencio, de lejos, pero eso me valió su corazón.
Nuestras vidas no tenían que terminar de esta forma, pero Pietro y Genoveva nos arruinaron. Y en cambio, ellos permanecieron