••Narra Vienna••
Me dolía la entrepierna, mi coño ardía después del uso constante de anoche.
Había pasado mucho tiempo y se me olvidaba lo bien que se sentía ser deseada, poseída, adorada. La forma en que tomó mi cuerpo como si lo añorara, como si fuera lo único que necesitaba para vivir.
Pensé que no volvería a sentirme de esa forma.
Y fue Maximilian, el hombre que me rompió el corazón, el mismo que volvía a hacerme sentir como mujer. Siempre fue él.
Aún así, no podía quedarme, por má