Tocaron a la puerta Roger abrió, había un mensajero que llevaba comestibles y comida. “Gracias”.
Recogió las bolsas y las llevó a la cocina. Lili lo siguió.
Roger se rasco la nariz. “¿Puedes ayudarme a preparar comida? Salí muy temprano en la mañana y no tuve tiempo de desayunar”. Lili quería negarse, pero al notar su mirada suplicante, aceptó, ya lo había hecho antes en el pasado para él.
Sacaron las cosas y las colocaron en su lugar, Lili le preparó huevos revueltos con tocino y pan tostad