Capítulo 33: LA PREPARACIÓN
LEYLA
Krul se acerca, su respiración agitada golpeando mi rostro. Sus ojos buscan en los míos una duda, una grieta, pero no encuentra nada más que fuego.
—Dile a tu rey que ha condenado a su hija —le grita al heraldo sin apartar la vista de mí—. Porque si los elfos entran por esos túneles guiados por su traición, no habrá rescate triunfal. Habrá una masacre. Y ella, su posesión más preciada, será la primera que verán morir ante sus ojos antes de que yo entregue mi