CAPÍTULO 32: LA TRAICIÓN DEL REY ALDRIC
LEYLA
La urgencia de armamento todavía vibra en mis músculos, un arco de placer que se transforma rápidamente en el frío acero de la supervivencia. ¿Es que acaso no pensaban darnos ni un segundo de paz? ¿Qué rayos estaba sucediendo? ¿Por qué todo esto estaba pasando tan seguido y tan deprisa? Salimos de la cámara principal como dos sombras proyectadas por una hoguera furiosa.
Krul no camina; él reclama el espacio con su figura imponente, sus pasos reso