Los días pasaron rápido para todos: Saúl con sus nuevos retos de los martes, Isabella con la preparación del examen, Soledad con la tutela de Brenda y el cuidado de Priscila. Llegó el día señalado de salida entre amigas. Era domingo temprano. Brenda con sus coletas, sus pantalones de mezclilla y las botas de cuero a juego con su sombrero. Priscila con un vestido rojo adornado con rosas y encaje. Soledad lucía una camiseta escarlata ceñida y unos pantalones anchos con zapatos deportivos. Salieron después de despedirse de Jessica. Soledad iba atenta a la carretera mientras Brenda, con su cinturón de seguridad, iba al lado de Priscila en la canastilla de viaje. El recorrido le resultó emocionante a Brenda, le intrigaba conocer la mansión de Soledad. En su cabeza no cabía el porqué ella trabajaba si era dueña de una mansión en la ciudad más importante del país. Al llegar, Isabella las recibió. Ella con un vestido sencillo, regalo de su padre en navidad, y el cabello suelto, llevaba zapato