Relajado revisando el computador Jordano silbaba alegre, pero las alegrías en la finca no suelen durar mucho, una llamada le cambió el semblante, un número desconocido pero una voz cortante y directa que no le dejó ni pensar
—¿Se puede saber qué carajos hiciste Jordano?
Jordano hizo un esfuerzo por recordar dónde había escuchado esa voz.
—Buenos días¿Con quién hablo?
Preguntó sin obtener una respuesta directa, desesperado Jordano alargó la conversación para identificar a la persona del otro l