La banda de música se reunió en la plaza, Jesús llevaba un modesto arreglo de flores silvestres, Soledad una foto ampliada de sus padres y a lado de ella William empujando la carriola, Ángel, Isabella y Saúl detrás de ellos, se colaron en la plaza, el doctor Walter tomó la palabra.
—La muerte se ha llevado a nuestros benefactores iniciales y a través de intrincados sucesos ha traído nueva esperanza. Fueron ellos los que dijeron a este pueblo le hace falta educación y salud, Raúl Sampedro y Diana Bernal, iniciaron el proceso para traer medicinas y aún recuerdo sus palabras, No importa la fachada cuando el interior está al límite, ellos priorizaron las medicinas y equipos que recibimos, considero que ese gesto ya salvó vidas y eso los hace grandes, ellos murieron juntos y se quedaron sus proyectos, debo agradecer al señor Ángel de las Casas a su hijo y a su nuera, ella es el orgullo de nuestra tierra. ¡Viva siempre en la memoria Raúl Sampedro y Diana Bernal!
Graciela que observaba desde