La noche en la mansión de El Poblado se sentía más fría de lo habitual, aunque la chimenea de la sala principal estaba encendida.
La victoria sobre Isabella Santoro en la conferencia de prensa de esa tarde debería haber traído alivio, pero para Valentina, el ambiente de la casa se sentía cada vez más opresivo.
Su éxito al cambiar la narrativa pública no era más que una máscara de plástico que cubría una gran grieta en los cimientos de su relación.
Valentina estaba de pie en el balcón de su ha