A la mañana siguiente, todo parecía haber sido un mal sueño, el árabe Alí, su ofensiva propuesta de ser su cuarta esposa a cambio de dinero y una mansión, ¿cómo pudo siquiera pensar en que ella aceptaría una proposición tan vergonzosa?
—Alina despertaba de su agotadora noche con Dorian, la joven diseñadora se revisó bajo las sábanas, estaba desnuda y mojada del semen del demonio emperador, entonces lo supo, lo que pensó había sido un sueño subido de tono, había sido real, había hecho el amor con