No había otra cosa que hiciera enfadar tanto al Ceo, cómo que un hombre quisiera arrebatarle a su mujer, aunque había hecho el amor de forma apasionada por la noche con Alina, ella se portaba diferente con él, se había cerrado de nuevo, estaba solamente esperando a que el contrato venciera para volar de su lado
— Maldición! éste imbécil sigue provocándome, ¿qué le hace pensar que Alina, lo va a aceptar? si es por dinero yo tengo mucho más que él, pero el dinero, ni las joyas, ni las mansiones,