Al cabo de media hora, ya la secretaria iba rumbo al hospital donde se encontraba su guardaespaldas curándose de la explosión de la que resultó gravemente herido.
Peter, Max y George se reunieron en la sala con el celular del agente en altavoz con una llamada abierta y J.T al otro lado de la línea, quien procedió a explicarles lo mismo que comentó a su jefe antes de ellos entrar al apartamento.
—La casa del supuesto Fernando Azuaje estaba repleta de documentos, los cuales se mantenían guardado