Mundo ficciónIniciar sesiónGeorge no dijo nada por unos segundos.
—Revisen las cámaras, tuvo que haber salido, aquí no está. Habla con la seguridad del estacionamiento, ¡comunícate con ellos!
—Enseguida, señor.
El abogado trancó y miró el bowl de las llaves, allí estaban las de su carro y su camioneta.
Corrió hasta su recámara. Buscó su celular y marcó el número de T.C.
Mientras el agente contestaba, Miller daba vueltas, no podía quedarse quieto. Se rascaba la nuca, resoplaba, er







