Mundo ficciónIniciar sesiónEl abogado la encerró con su brazo anclado aún en la cintura y la otra palma apoyada en la pared.
La miró, penetró en su mirada… De nuevo la miel y la escarcha se encontraban.
George apoyó la frente sobre la de ella y cerró sus ojos. Exhaló al mismo tiempo que ella y dejó que el resto de su cuerpo se acercara aún más.
«Lenis…», susurró él en su mente.
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