Los padres de Angela habían viajado desde los Estados Unidos, para conocer a su nieta, no iba a dejar a su hija sola en este momento tan importante
— Buenas noches, suegro, que bueno que pudieron venir — El elegante CEO Black, vestido impecable como siempre, arribaba al hospital con su esposa
— Por supuesto que venimos a ver a mi princesa, ¿dónde está ella?
— ¡Nathaniel, que gusto saludarte, estoy muy emocionada por conocer a la nena! — Rocío, saludaba a su yerno
— ¿Y a mí no me vienen a ver?