Nathaniel Diamantis no era un hombre con el que se pudiera jugar, la palabra paciencia no estaba dentro de su vocabulario, su esposa esto no lo sabía pero se iba a enterar
El CEO pudo haber ido por el juego de llaves que se encontraba en el despacho de la villa y abrir la puerta del baño, pero en cambio la abrió a patadas
Romina se puso de pie sin darse cuenta por el gran susto, vió entrar a su marido furioso
El hombre que venía dispuesto a ahorcar a la mujer por hacerlo enfadar o mínimo darle