La bella mafiosa por un momento no supo que decir, tenía los ojos de Ray, clavados en ella, apenas se podían ver sus pupilas por qué el ruso, se los había cerrado, él estaba esperando que ella respondiera
— ¿Ustedes dos que se han creído? ¿qué les hace pensar que tienen derecho sobre mí? ¡soy su jefa y este no es lugar para hablar de cosas personales!
El Hades, que estaba a punto de marcharse a hablar con su esposa, se detuvo cuando escuchó al mafioso ruso hablarle así a su mano derecha, también