El Hades tenía la boca seca, uno de los rusos enemigos se había colado a la cama de su mano derecha, maldijo en varios idiomas, ¿cómo era posible que ahora, Dylan estuviese esperando a un pequeño ruso, ella debía estar esperando a un pequeño griego
— ¡Te follaste a un maldito ruso cuando ya sabías de quién se trataba! ¿qué tienes que decir al respecto?
— Que me gusta, el mafioso me gusta, por eso me encamé con él, no tomé precauciones por qué por el problema que tenía, no creí que me pudiera