Los niños bajaron al comedor, iban tomados de la mano, Darriel le daba un poco de valor a Daniela, la niña sollozaba por qué quería regresar con sus padres
— Ya no llores, no van a matarnos
— ¿Cómo lo sabes? esos hombres que nos trajeron nos gritaron muy feo
— por qué ese mafioso ruso nos necesita para traer a mamá, ahora vamos a comer, tenemos que ser fuertes, no sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí, no nos vamos a dejar morir de hambre, ¿cierto? — apenas Drago terminó de decirle a su her