Dylan, estaba ahí frente a ese mafioso, apuntandole con su arma, y él solo quería hablar de como Ray la ayudaba a bañarse durante su convalecencia y a curar su herida
— ¿De qué hablas? ¿por qué yo tendría que darte explicaciones a tí? seguro que te volviste loco
— ¡Siii, loco de celos de que ese imbécil estuviese mirando y tocando lo que claramente es mío, ¿porque no le pediste a una mujer que te ayudara? ¿por qué él? — Lenin miraba fijamente a la pelirroja, quería la respuesta
— El es mi mano