El silencio reinó en la oficina, tres peligrosos hombres vestidos en trajes hechos a medida, zapatos de cuero y finos relojes en sus muñecas, hablaban de sus esposas y sus bebés gestantes
Los hijos de los gemelos Castrioli, eran un terremoto andante, traviesos, ocurrentes, demandantes del tiempo de sus padres
Los mellizos en cambio, eran tranquilos, estudiosos, pero muy malhumorados y difíciles de tratar, Darriel, cuestionaba por todo a su padre, si por que hacía o por qué no, entre el trabajo