Después de la sangrienta pelea con los Yakuza, Nathaniel, pensó que se podría relajar un poco cuidando de sus hijos, pero era obvio que se había equivocado, no sabía con pero se le había colado hasta la habitación de los trillizos, ese bastardo de Borjad, el imbecil se pensaba que podía venir a Grecia, como si nada a pesar de estar amenazado de muerte si volvía
¿Qué demonios haces aqui, ruso? ¡no creas ni por un momento que voy a permitir que te lleves a ninguno de mis cinco hijos, primero