El bebé Castrioli no se había dejado ver, cada que le hacían un ultrasonido a Eleanor, estaba de piernas cruzadas, habían comprado su ropa de colores amarillo, blanca, verde, beige, y de colores combinados, ahora la criatura estaba por nacer y la madre en un grito en la sala de expulsión
— ¡¡¡Aaahhh!!! ¡ya no puedo más, Nathan, dile al doctor que me ponga la epidural, querían tener al bebé de forma natural, lo intente, pero ya no resisto más, por favor, cariño, que se apresure!
— ¡Doctor, ya e