Está era la primera vez que el CEO se sentía de forma diferente ante una mujer, había tenido muchas en su cama, algunas muy hermosas y exóticas, pero está mujercita que cenaba hoy con él, era... alguien muy especial y no solo por ser la madre de sus adorados hijos, era por su escencia y por el placer que le daba su divino cuerpo
— ¡Jajajaja! señora Diamantis, quien la escuche pensará que es una mujer que no le teme a vivir siempre como blanco de los enemigos de su esposo mafioso, ¿eres acaso má