Al día siguiente: 5 de agosto
No puedo decir que he dormido bien porque no es así. Me he pasado la noche mirándola como si estuviese asegurándome que ella se encontraba bien. Como si eso no hubiese sido suficiente, tampoco he podido dejar de pensar en el tipo que arrestaron.
¿Quién será? ¿Por qué le disparo a Haizea? ¿Quién lo envió? Son muchas las preguntas que tengo, pero como siempre las respuestas no aparecen.
—Amor, ¿estás bien? —escucho que me pregunta ella y al voltear la veo abrazándose