Al día siguiente: 30 de julio
A pesar del gran esfuerzo que ha hecho Haizea para que yo este más tranquilo, ha sido casi imposible poder dormir. He tenido pesadillas constantes de que la policía requisaba la empresa y me hallaban culpable de narcotráfico y lavado de dinero. Me vi encerrado en la cárcel llorando por no poder estar presente en el nacimiento de mi hijo y a Haizea rehaciendo su vida con otro hombre dejando de lado nuestro amor.
No fue hasta hace un momento que desperté y la vi a mi