Concentrarme en las reuniones que tuve ha sido una tarea casi imposible. Era solo cuestión de verla sentada al otro lado de la mesa de reuniones y sentir ganas de volver a tenerla entre mis brazos. Es una locura lo que estamos haciendo porque básicamente estamos mezclando absolutamente todo, y si hay una cosa que aprendí en este mundo de los negocios, es que no debe mezclarse con el placer, pero con ella rompo todas mis reglas.
Ahora escucho al gerente del banco del otro lado de la línea y yo s