Donatella alza lentamente la vista hacia ellos y, tras unos segundos de pausa, termina por regresar su mirada al vaso de licor. Dejando salir un pesado suspiro termina por volver a ver a los dos menores antes de atreverse a hablar una vez más.
—Sé muy bien que mi relación de madre e hijos contigo y con tu hermano no es la mejor del mundo, pero siempre he procurado estar para ustedes así fuera desde las sombras—dice, cada palabra calculada y pesada, pero no por ello falsa—. Después de que escuch