En la habitación de Nicole, la tenue luz del computador y de la lámpara de mesa baña su rostro, mientras el resto de la habitación permanece en sombras. El silencio es interrumpido únicamente por el suave sonido de las teclas de su computador y Thiago respirando profundamente en su cama, envuelto en sus mantas y completamente ajeno de todo.
El sonido de la puerta abriéndose suavemente rompe el frágil silencio. Nicole levanta la vista y ve a Alessandro entrar con pasos medidos. En sus manos, sos