El fuerte sonido de un trueno rompe la tranquilidad de la noche, despertando de golpe a Thiago. Sus ojos se abren en la oscuridad, y al darse cuenta de que está en una habitación que no reconoce al instante, el miedo lo invade rápidamente. Sin la presencia cálida y reconfortante de su madre cerca, se siente muy pequeño y vulnerable. Las lágrimas comienzan a brotarle de los ojos, y con la voz temblorosa, comienza a gritar.
—¡Mami! ¡Mami! —llama mientras llora desesperado, su voz quebrada por el