Bajando la mirada, Alessandro observa el cheque sobre el escritorio, y aunque cuando el pequeño papel se puede ver como algo inofensivo, suelta un profundo suspiro al tomarlo, negándose a iniciar una discusión que ambos lamenten. Abriendo el cajón de su escritorio, decide guardar el cheque en él, que lo esté aceptando no significa que tenga pensado cobrarlo. Cerrando el cajón, se recuesta en su silla, sus ojos fijos en el techo por un momento mientras busca las palabras adecuadas. Quiere habl