Nicole entra en su oficina después de tantos días de ausencia, no puede evitar sentir alivio por retomar su rutina. Tan pronto como cruza la puerta, lo primero que capta su atención es un hermoso ramo de narcisos colocado en el centro de su escritorio. Las flores están perfectamente arregladas, sus pétalos amarillos brillan como la luz de la mañana, llenando la habitación con una fragancia delicada y fresca.
Una pequeña sonrisa se dibuja en su rostro al ver el ramo. Es un gesto sencillo, pero lo