La mirada de Rosangela tiene una mezcla de incredulidad y rabia al observa el cómo Alessandro toma la mano de Nicole y se apresura a llevarla hacia una zona apartada y solitaria de la fiesta. La sonrisa forzada que mantiene en su rostro se desmorona por un instante, pero rápidamente la recompone, esbozando una expresión controlada, aunque tensa.
—Disculpen, debo retirarme un momento —dice con una voz dulce, aunque su mirada está llena de intenciones ocultas.
Con pasos decididos, se encamina ha