George estaciona el auto frente a las residencias, dejando que el motor murmure unos instantes antes de apagarlo. Las luces de los faros iluminan brevemente la fachada del edificio, mientras la noche ya toma protagonismo. En el asiento del copiloto, Nicole permanece en silencio, con la mirada perdida en la ventana, como si contemplara algo más allá de lo que tiene frente a ella.
Después de unos segundos, George se gira ligeramente en su asiento, observando el perfil de Nicole. La suave curva de