Thalia entra en la oficina policial con pasos apresurado, su expresión refleja la clara mezcla de frustración y enfado que siente. Acaba de colgar el teléfono, después de haber pasado media hora moviendo todas sus influencias para asegurarse de que el escándalo producido por su hermano no llegue a la prensa y de dar una jugosa donación a la escuela de su sobrino.
Al cruzar la puerta, lo primero que la mujer ve es a George y Nicole, ambos se encuentran caminando hacia la salida. Al ver a Thalia,