La casa de Alessandro está sumida en un silencio tenso, roto solo por las voces apagadas del equipo de seguridad que se mueve de un lado a otro. Los hombres de Mateo y Leonardo han tomado el control de la situación. Varios de ellos están repartidos por la propiedad, asegurando cada rincón mientras las luces de las patrullas destellan desde la entrada. Todo está en marcha para encontrar a Thiago, pero para Nicole, nada de eso parece suficiente.
Nicole está sentada en el enorme sofá del salón, co