Todos mis compañeros se marcharon a sus puestos de trabajo, mientras que yo me marche a los vestuarios para cambiarme de ropa para marcharme a mi casa, ya que llevaba dias sin cambiarme y estaba muy cansada.
— Te has ganado a tus compañeros por lo que has hecho con ese paciente, estoy orgulloso de ti — me dijo Robert
— Gracias, pero si me haces el favor de marcharte te lo agradeceria, me tengo que cambiar de ropa — le contesté
— Claro pero antes podríamos —-
— Robert, ¿no la has escuchado?, Kat