Sin que pueda hacer nada para evitarlo, el sonido metálico de la puerta al cerrarse detrás de ella hace que Kirsteen sienta un escalofrío recorrerle la espalda. Es la primera vez que está en un lugar como ese y tan pronto como cruza las puertas principales y se interna más por el corredor, rápidamente sus sentidos son invadidos por el olor a humedad y desinfectante barato. Las luces blancas del pasillo son demasiado brillantes, pero también demasiado frías, y el eco de las voces lejanas de las