Tan pronto como gira las llaves, la puerta se abre y no duda en apresurarse en entrar en el departamento. Siena deja escapar un profundo suspiro en el momento en que suelta la maleta junto a la puerta. Cuando la fragancia familiar de su casa recorre todos sus sentidos, sus hombros caen ligeramente. Y es que su cerebro no tarda en reaccionar y procesar que finalmente está en un ambiente en el cual ella tiene el control absoluto, por lo que el peso de los últimos días encuentra permiso para solta