EMMA.
Tres días después.
Viernes.
Llegué con Mia a Cancún por la mañana, y pagué con mi tarjeta un hospedaje de 15 días. Yo solo podía sonreír viendo a la chica emocionada tomando fotos, y por primera vez, quise ser una persona diferente a mí, o al menos estar en el lugar de ella.
Nos dieron la bienvenida con unos mariachis, y unas bailarinas de faldas largas, mientras Mia se tomó fotos en cada lugar que se detenía.
Un chico vino a nosotras con unas bandejas para darnos un vaso pequeño que cont