FESTEJO.
—Papá… baila conmigo… —Noah se levantó a regañadientes cuando Sofie lo haló hacia la pista, y una balada comenzó a llevar sus pasos.
—Tu sonrisa… —él comentó acariciando su rostro—. Es muy amplia…
Y Sofie asintió.
—Estoy muy feliz… ¿Puedes notarlo? —Noah se rio echando la cabeza hacia atrás.
—Sí, es muy evidente… y aunque me pareció muy cursi de tu hermano y tu marido hacer esas cosas contaminando el ambiente, se han destacado en esta boda. Me alegra que te hayan consentido tanto.
—¿Pa