capítulo 51

Alexia giró la cabeza con la respiración entrecortada, se cubrió el pecho con las manos, todo imaginó menos verlo a él, justo a él.

—¿Usted quién carajos es? No se meta, aquí solo nos estamos divirtiendo.

Intentó tomarla de la mano, pero él volvió a exclamar con más autoridad.

—¡No se atreva a tocarla de nuevo!

Alexia suspiró convulsivamente, dio un paso adelante, pero Carlos se negaba a dejarla ir, intentó detenerla, pero antes de que la alcanzara Alan ya le estaba sujetando la muñeca con f
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