Las paredes estaban decoradas
con platos de cerámica de colores brillantes y fotografías de la tía de Alan con chefs locales y clientes satisfechos. La iluminación era suave. La barra, exhibía una variedad de vinos locales y licores típicos de la región. La cocina era abierta, permitía a los comensales ver a la tía de Alan y su equipo preparando platos típicos, como paella, fideuà y tapas variadas. El restaurante tenía un ambiente familiar y un trato cercano, donde los clientes eran más que