Sentía que me estaba ahogando así que necesitaba sacarlo con mi peor enemigo; el alcohol. Pero esa vez decidí ir al club «Paraíso Infernal Como siempre al ingresar era recibida por luces brillantes que parpadeaban al ritmo de la música electrónica llenando el ambiente. Me detuve mirando a mi alrededor, era la primera vez que detallaba esa parte del club. Todo estaba decorado con extravagancia; paredes cubiertas de murales psicodélicos y esculturas abstractas que creaban una sensación de estar