—Todo muy bien —respondí solo lo necesario, quería huir lo más rápido posible.
—Me da gusto.
Nos volvimos a quedar en silencio, yo miré la pantalla del celular, mientras él miraba toda la sala, de repente sentí su mirada sobre mí, levanté la mirada y me encontré con la suya.
—Alexia.
—Dime.
—¿Esperabas algo mejor para tu hermana? —soltó.
Casi se me salen los ojos. Intenté forzar una sonrisa, pero a cambio me salió una sonrisa malvada, no supe porqué carajos las expresiones me traicionaban.