Sofía no se sentía bien ese día, parecía que la cena de la noche anterior le había caído mal. Había estado con un poco de fiebre durante la madrugada, la que ella curó por sí misma tomándose medicamentos.
—¿Liam? —le dijo a su hijo, quien entraba a su habitación.
Ella se estiró para ver la hora en su celular. Eran aproximadamente las 06:00 de la mañana.
—Mamá, ¿te sientes bien? ¿Por qué aún no te has levantado de la cama?
Sofía arrugó el entrecejo con ternura al ver a su niñito preocupado y hab