- ¡Jabbar! ¡Eres tú! Fátima exclamó en estado de shock.
Maisie permaneció con cautela en la puerta. Todos los consejeros se habían levantado exclamando por todos lados.
- ¡Púlpito y huesos! Afirmó, complacido en saborear su momento.
Raoul se acercó, luchando por creerlo. Esta visión le retorció el corazón. Raoul había soñado a menudo con este momento. A pesar de la nada que Fátima había creado, se había mantenido fiel, con la esperanza de que algún día regresaría.
- Hola Raoul, me alegro de ve