Mundo ficciónIniciar sesiónJabbar se quedó inmóvil y se volvió para mirar a la joven herida con cierta sorpresa que trató en vano de ocultar. Por un momento, pensó que la había encontrado. Pero Jabbar permaneció en guardia.
- No puedes ir a ningún lado con las costillas rotas.
- ¡Absolutamente, nada me impedirá irme si quiero! De repente e







