Lily primero vio estrellas bailando frente a sus ojos, luego se recuperó lo mejor que pudo mientras miraba a Vladímir. Nunca se había sentido tan caliente como ahora. La gran mano que perseguía sus noches estaba firmemente presionada en su espalda para sostenerla firmemente contra él. En lugar de que esta cercanía la sofocara, Lily trató de acercarse.
¿- Verdaderamente? Pensé que ella estaba de este lado.
Él entrecerró los ojos mientras la miraba con dureza.
- No juegues conmigo, pequeña Lily